Una historia de zurdos (de nuevo?)

Esta semana la revista Nature publica comentario de el Dr. Laurent Mottron de la Universida de Montreal que habla sobre el autismo o, mejor, sobre los autistas desde un punto de vista radicalmente nuevo -al menos para el que escribe.

Mottron es profesor de psiquiatría y tiene la cátedra Marcel & Rolande Gosselin
Research en Neurociencia Cognitiva del Autismo. Referencias, no le faltan.

Además, habla desde sus muchos años de experiencia en el campo y, algo inusual, desde la perspectiva de alguien que lleva más de una década investigando el autismo con la ayuda -científica- de personas diagnosticadas con este mal… Y, precisamente, esta es una de sus primeras advertencias: ¿por qué es necesariamente un “mal” el autismo?

  • Princeton University Web: (psychiatry) an abnormal absorption with the self; marked by communication disorders and short attention span and inability to treat others as people (wordnetweb.princeton.edu/perl/webwn)
  • Merriam-Webster: a variable developmental disorder that appears by age three and is characterized by impairment of the ability to form normal social relationships, by impairment of the ability to communicate with others, and by stereotyped behavior patterns.
  • [Google Translate version]
  • La Universidad de Princeton Web: (psiquiatría) una absorción anormal con el yo, marcada por los trastornos de la comunicación y la falta de atención e incapacidad para tratar a los demás como personas (wordnetweb.princeton.edu / perl / webwn)
  • Merriam-Webster: un trastorno de la variable del desarrollo que aparece a los tres años y se caracteriza por el deterioro de la capacidad de formar relaciones sociales normales, por el deterioro de la capacidad de comunicarse con los demás, y por los patrones decomportamiento estereotipado.

Seguramente no haga falta ir a los diccionarios, los medios se ocupan de recordarnos, a base de una cobertura regular sobre los últimos desarrollos en investigación o la última estadística sobre el dramático aumento en diagnosis de autismo, la gran tragedia. O, en palabras del Dr. Mottron:

One out of ten autistics cannot speak, nine out of ten have no regular job and four out of five autistic adults are still dependent on their parents. Most face the harsh consequences of living in a world that has not been constructed around their priorities and interests.

[Google Translate version]

Uno de cada diez autistas no pueden hablar, nueve de cada diez no tienen un trabajoregular y cuatro de cada cinco adultos con autismo son todavía dependientes de sus padres. Enfrentan la mayoría de las duras consecuencias de vivir en un mundo que no se ha construido en torno a sus prioridades e intereses.

Pero Mottron comenta algo mucho más interesante y desconocido:

A few years ago, my colleagues and I decided to compare how well autistic and non-autistic adults and children performed in two different types of intelligence test: non-verbal ones, such as Raven’s Matrices, that need no verbal instructions to complete, and tests that rely on verbal instructions and answers. We found that non-autistics as a group performed consistently in both types of test — if they scored in the 50th percentile in one, they tended to score around the 50th percentile in the other. However, autistics tended to score much higher in the non-verbal test than in the verbal one (see ‘Autistic intelligence’) — in some cases, as many as 90 percentile points higher.
Despite autistics’ success in Raven’s Matrices, I, too, used to believe that verbal tests were the best measures of intelligence. It was Dawson who opened my eyes to this ‘normocentric’ attitude. She asked me: if autistics excel in a task that is used to measure intelligence in non-autistics, why is this not considered a sign of intelligence in autistics? It is now amazing to me that scientists continue to use, as they have for decades, inappropriate tests to evaluate intellectual disability among autistics,which is routinely estimated to be about 75%. Only 10% of autistics have an accompanying neurological disease that affects intelligence, such as fragile-X syndrome, which renders them more likely to have an intellectual disability.

[Google Translate version]

Hace unos años, mis colegas y yo decidimos comparar lo bien que los adultos autistas y no autistas y los niños realizan en dos tipos diferentes de test de inteligencia: no verbalgrandes, como las matrices de Raven, que no necesitan instrucciones verbales para completar y pruebas que se basan en instrucciones verbales y respuestas. Se encontró quelos autistas no como un grupo realiza constantemente en los dos tipos de pruebas – si se obtuvo en el percentil 50 en una sola, que tendían a puntuar alrededor del 50 por ciento en el otro. Sin embargo, los autistas tendían a puntuar más alto en la prueba de no-verbalesque en la verbal (ver “inteligencia autista”) – en algunos casos, hasta un 90 puntos porcentuales más alto.
A pesar del éxito autistas en Matrices de Raven, yo también solía creer que las pruebasverbales fueron las mejores medidas de la inteligencia. Fue Dawson, quien me abrió los ojos a esta “normocentric actitud. Ella me preguntó: si los autistas sobresalen en una tareaque se utiliza para medir la inteligencia de los autistas no, ¿por qué no esta considerado como un signo de inteligencia en los autistas? Ahora es increíble para mí que los científicossiguen utilizando, como lo han hecho durante décadas, las pruebas inadecuadas para evaluar la discapacidad intelectual entre los autistas, que rutinariamente se estima quealrededor del 75%. Sólo el 10% de los autistas tienen una enfermedad que acompañaneurológico que afecta a la inteligencia, como el síndrome X frágil, que los hace más propensos a tener una discapacidad intelectual.

Es decir, que más allá de personajes singulares y cuasi-fantásticos como Rainman, la mayoría de autistas son razonablemente inteligentes y capaces de aportar a la sociedad. Mottron habla, en particular, de cómo ella cree que son particularmente buenos en la investigación científica por su amor al detalles, los patrones, memoria exacta, etc.
Son diferentes, sí, pero sería interesante revisar cuánto de prejuicio hay en el modo en el que actualmente entendemos -y tratamos- sus casos.
Cuando leía esta pieza, no he podido evitar pensar en un amigo artista que, siendo zurdo, lo forzaron a “corregir” esa tendencia. ¿Qué nos estaremos perdiendo y cómo debemos juzgar nuestra posible miopía en el trato a los autistas? ¿Estamos juzgando con la derecha a los autistas también?

Ref.
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3 thoughts on “Una historia de zurdos (de nuevo?)

  1. Claro, desafortunadamente este mundo tampoco está hecho para los tímidos, no sé, son (somos) raros, y bueno, pienso yo que o toca ser más “normal” o sufres las consecuencias de la exclusión y del rechazo social.

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