Especular o innovar: El triste estado de la cuestión

El jueves 23 de abril fue una jornada para la ignominia de la especie en su conjunto. ¿El motivo para este superlativo? Léanlo en un titular del diario EL MUNDO del mismo día:

Multa de 2.500 millones de dólares a Deutsche Bank por manipular tasas interbancarias

El incesante goteo de escándalos financieros en los últimos ocho años -porque ya casi vamos para una década desde que comenzara la debacle financiera mundial precipitada por los préstamos subprime en EEUU- tiene un efecto anestésico que nos ha vuelto insensibles al tremendo horror ético y moral que azota el mundo.

Pensad sino en la cifra, en esta última y más reciente cifra de la vergüenza: 2.500 millones de dólares es lo que Deutsche Bank decide pagar tamaña multa porque, el no hacerlo e ir a juicio,

en opinión de sus directivos, causaría todavía mayores daños a la entidad.

leemos en el citado artículo.

2.500 millones de dólares fue el presupuesto de NASA, repartido en una década, destinado a diseñar, construir y enviar con tremendo éxito el rover Curiosity a Marte [este enlace os lleva al desglose de la misión por parte de NASA]. Idéntica cantidad de recursos destinados a salvaguardar la vergüenza de unos cuantos ladrones de guante blanco, Patek Philippe y nudo Windsor en lugar de avanzar el conocimiento sobre nuestro lugar en el universo, nuestras capacidades tecnológicas o la investigación en enfermedades que siegan miles de vidas al año.

O, si os parece que el conocimiento hedonista o las tan sólo probables pero no seguras, ni mucho menos predecibles, derivas tecnológicas y después económicas que son consecuencia de los grandes esfuerzos científicos son suficientes… Mirad esta línea extraída de un reciente artículo de The New York Times en su edición del 12 de abril de 2015:

The United States has spent $1.4 billion on its Ebola mission in West Africa

[Los EEUU han gastado 1.400 millones de dólares en su misión contra el ébola en África Occidental]

Vamos, que 1.400 millones de dólares -bastante menos que la cifra del Deutsche Bank- es todo lo que EEUU ha destinado a la lucha con el Ébola o en favor de sus víctimas en esta ´última crisis que se ha cobrado más de 10.000 vidas. Si me permitís el detalle -que considero poco menos que delicioso-, el artículo de EL MUNDO desglosa el monto total en las diferentes partidas que recibirán varios organismos estadounidenses y uno británico:

La multa, desglosada, incluye 800 millones de dólares para la Comisión de Negociación de Futuros de Estados Unidos (CFTC), 775 millones para el Departamento de Justicia, 600 millones para el Departamento de Servicios Financieros del Estado de Nueva York y unos 340 millones de dólares para las autoridades financieras del Reino Unido.

Sólo haría falta la mordida de la CFTC y las del Departamento de Servicios Financieros del Estado de Nueva York para cubrir todo lo invertido en Ébola. Sólo eso. ¿En qué se lo gastarán? ¿Qué opinan?

Hoy más que nunca repito a modo de mantra una de las frases que de más precipicios me ha sacado:

El sentido último de la poesía o la ciencia es enamorarse del mundo a pesar de la historia.

No quiero cerrar este post sin compartir esta imagen:

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